martes, 13 de enero de 2026

Pan y más pan en "Un microrrelato con mucha miga"


"Tienda de panadería en Paris"


 UN MICRORRELATO CON MUCHA MIGA


Pues sí, señora abogada, desde hace tiempo yo trabajo para ganarme el pan y mi marido se encarga de la casa. Al principio, la panera siempre estaba repleta de pan recién horneado en la panadería del barrio. Pero, últimamente, la excesiva abundancia de panecillos, empanadas, panetes, panetones y pan de molde era el pan de cada día. Me convertí en una verdadera paniega y agradecía las atenciones de mi pareja. Así seguiría, pensando que mi marido es un pedazo de pan, sino fuera porque un día fui a su panadería de referencia. Me quedé hecha migas al ver a la panadera: una mujer de toma pan y moja...Entonces entendí su panifilia. Regresé a casa muy enfadada, cogí la barra de pan duro que usamos para el pan rallado y le aticé en la cabeza. El maldito paniaguado me ha denunciado, pero no estoy dispuesta a que me den pan y me llamen tonta nunca más.


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