viernes, 31 de enero de 2025

Acta del X Certamen de microrrelatos "La garrapata budista"

CARRO DEL PARNASO (DEL HOMENAJE DE APOLO Y LAS TRES NOBLES ARTES A LOS  MONARCAS) - 1748-
Carro del Parnaso, de Domingo Martínez, (1748)

 

Siendo las 18 horas del día 31 de enero de 2025, se reúne en la librería Códex de Orihuela el club de lectura de la Biblioteca Pública Fernando de Loaces para realizar la votación del X Certamen de microrrelatos "La garrapata budista". Una vez leídos por los asistentes los 19 microrrelatos que se han presentados a concurso, se realiza el siguiente fallo:

  • Tercer premio, con 18 puntos Bajo los cielos de París cuyo autor es D. Ginés López. Este microrrelato había obtenido la misma puntuación que Ingrata patria y Reflexiones de un ahogado. Ante esta circunstancia se indica a los asistentes que el empate se resolverá mediante sorteo, del que sale ganador el microrrelato Bajo los cielos de París.
  • Segundo premio, con 23 puntos para el microrrelato, La cosecha dorada, cuyo autor es D. Santiago Romero.
  • Primer premio, con 28 puntos, para Se me olvidó que te olvidé aunque nada se me olvida, cuya autora resulta ser Dña. Antonia Moreno.
    Además de estos premios, este año, por primera vez, se entrega un premio de consolación a los participantes no premiados, que tras realizar el sorteo pertinente, recae en D. Álvaro Giménez.

Siendo las 19:10 horas del día arriba citado se levanta la sesión emplazando a los miembros del club a la próxima edición de este certamen, la que será la número XI.


Última tanda de microrrelatos

 



16. Viaje de vuelta

17. Hombres de arena

18. Cita a ciegas

19. La cosecha dorada

martes, 14 de enero de 2025

"La cosecha dorada" nos acerca a la veintena de relatos


LA COSECHA DORADA

En el corazón del desierto la luna desvelaba arcanos como un farol de plata en la intemperie. Los suricatos, reunidos en asamblea alrededor del puñado de monedas que habíamos distraído a los turistas intrusos con nuestras ágiles manos, debatíamos el destino de tan preciado botín. Pensábamos sortearlo en la tribu, usar las monedas como pesas de gimnasio, fichas de juegos o trofeo de campeonatos.

Pero había un problema: las monedas eran pocas, los suricatos muchos.

Nuestro líder, el insigne Cinéreo Estro, adornado con una cicatriz de oreja a oreja, gentileza del ominoso Jackal Dick, levantó la voz para formular su ingeniosa propuesta mientras un empellón del siroco levantó partículas de arena, haciendo que los demás nos apretáramos unos contra otros, expectantes.

-“Las sembraremos para cosechar muchas más el año que viene y así alcancen para todos”.

Ahora todos, y yo también, esperamos impacientes la llegada de la primavera con ojo inquieto si la lluvia tarda.


lunes, 13 de enero de 2025

Y "Cita a ciegas" el 18...

                      
                                    
CITA A CIEGAS

                                                            “Todo lo que vemos o                                                                                     p arecemos no es más que un sueño dentro de un sueño”

                                                                                               Edgard A. Poe

 

Llegué  muy tarde a la cita y el local parecía desierto. Todo el personal se había marchado. La verdad -pensé- que había sido muy ingenua al fiarme de Google Maps para llegar hasta allí. No lo conocía previamente y tan solo sabía de él por Instagram. Siempre tan confiada-me dije.

Él me recibió con una amplia sonrisa, que dibujaba una media luna blanquísima, refulgente, en su bronceado rostro. Pretendía infundirme confianza, pero fue perturbador… Pasa, siéntate en el sillón azul -me invitó- vuelvo enseguida

Nerviosa, tomé asiento y clavé mi uñas en el sillón…

¡Cómo se me ocurrió venir sola! Intenté serenarme, estaba allí por mi propia decisión... Entonces, me quedé petrificada al oír el  inquietante ruido de la fresadora…Tranquila, será muy rápido -me dijo en un susurro, sin dejar de sonreír.

Yo, cerré los ojos y sentí, estremecida, el chirriante sonido de la turbina entre mis encías…