lunes, 29 de diciembre de 2025

"Con amor, con mucho amor", completa el sexteto de microrrelatos a concurso

"La panadera", de Jean F. Millet

CON AMOR, CON MUCHO AMOR


La primera vez, después de la bofetada, me regaló una rosa. Un poco impulsivo, pero todo un caballero. La vez siguiente, fue una caja de bombones. Todo un detalle por su parte. Tiene el talante un poco fuerte, pero ¡qué atento es! Con el tiempo, cuanto mayor era su enfado, mayor era el regalo que me hacía. Joyas, ramos de rosas rojas, cenas románticas… Hoy me toca a mí corresponderle. Voy a prepararle su pastel favorito, como buena panadera que fui antes de conocerlo. Lo voy a hacer con amor, con mucho amor. Mañana mi regalo será una gran corona de gladiolos y tulipanes, sus flores favoritas, y yo seré la viuda más libre sobre la tierra

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martes, 16 de diciembre de 2025

"Memento Mori" cierra el primer quinteto de microrrelatos a concurso

 

El bufón que ríe, de Jacob
C. van Oostsanen

MEMENTO MORI



Yo fui miss Wichita”.

Recuerdas esta magistral sentencia, pronunciada por una desalentada Erin Brokowich , tras la gracia que ha hecho tu alumno Maico (que no Michael), al preguntarle qué es una elegía: “eso con lo que se limpia el váter, bro”.

Entre las risas de sus compañeros, vulgares como las de la panadera de tu barrio, tú recuerdas, como Erin, que hace tiempo fuiste Premio Extraordinario de tu promoción universitaria y, al año siguiente, el número dos en las oposiciones a docencia por la especialidad de Literatura. Sí, tú también fuiste miss Wichita y, como Erin, también te esperaba un horizonte dorado alumbrado por el éxito. Por eso, cuando lanzas a Maico (que no Michael) el borrador como si fuese una estrella ninja e impacta contra sus dientes “brackeados”, no dudas en decirle, al verlo en el suelo entre quejidos, “Memento mori, Maico, Memento mori…”.

"Deposición" es el cuarto relato, con reminiscencias metaliterarias

El panadero,
de Job Berckheyde



DEPOSICIÓN 

Sepa vuestra merced que a mí me llaman Catalina la Panadera porque mi padre, huyendo de la pobreza en la que vivíamos en Maqueda, vino a montar una tahona en esta insigne ciudad de Toledo. Si en el pueblo nos sobraban las miserias, aquí no faltan las malas lenguas que a cada paso nos levantan un caramillo viendo cómo nuestra fortuna crece, pues ya tenemos una casilla propia en la cuesta del río, cerca de las tenerías. Sí, señor juez, ya sé que los cargos son graves, pero daré buenas razones para que acabe este proceso. Nos acusan de acomodar los cuerpos de los reos ahorcados, (el Señor los perdone), en los pasteles de a cuatro. Y yo, en nuestra defensa, digo que habiendo por las calles sabrosos perros, tiernos gatos y ratas hermosas como conejos… ¿para qué habría de perder el tiempo mi padre acechando en las encrucijadas y caminos el quehacer de los verdugos?

jueves, 11 de diciembre de 2025

"La exiliada" es el tercer microrrelato a concurso, con aires de tiempos difíciles...

 

"Panadero", de José Jurado Vicente 

LA EXILIADA


«Mamá ha muerto. Te esperamos para entierro. Tu hermana». 

Remedios recibe el telegrama cortando uva. El amor por Manuel la llevó al exilio al sur de Francia. Él tiene que emigrar. Teme por su vida. Al poco tiempo lo abandona todo para reunirse con él. Vive momentos duros.

Tras un largo viaje en taxi pirata llega a la casa familiar. Su cara lo dice todo. Dolor y rabia. Le robaron parte de su vida. Jamás perdonaría.

Con lágrimas en los ojos, la hija de la panadera se acerca a su madre. La besa en la frente y le susurra: «te he querido y te he necesitado mucho». Del dolor de su corazón surge una sonrisa al recordar aquel día que su madre le dijo: «Hija de la gran puta ¿cómo se te ocurre decirle al cura que tu madre hace unos panes de más para ganarse unas pesetas? Si se entera la fiscalía vamos a la ruina».

miércoles, 3 de diciembre de 2025

"Panadera de panes y amores" es el segundo microrrelato, con aroma a amor recién hecho...

 

El panadero Oostwaert y su esposa,
de Jan Steen  

PANADERA DE PANES Y DE AMORES

Cuando leí el poema una ola de fuego recorrió mi cuerpo con la fuerza de una marea desbordante. Tenía entre las manos la segunda Elegía en memoria de mi novio muerto, pero yo sospechaba que cada palabra escrita guardaba un significado oculto, que cada verso era una saeta disparada al centro de mi alma. Miguel siempre me distinguió con su atenta mirada, con su seductora cercanía… incluso llegué a pensar que un hilo invisible de creciente afinidad nos enlazaba. Otras veces sentía que estaba confundida, que eran tan solo las figuraciones inconfesables de una humilde panadera. Luego se marchó, según dijo, a perseguir sus sueños… quizá huía de mí y de una traición que presentía inevitable. Para el velatorio de Pepito me puse el vestido nuevo. Quería sentirme hermosa, quería decirle al Poeta, allá donde estuviera: “Vuelve, Miguel, aún tenemos tiempo, vamos a celebrar nuestros dolores junto al árbol del campo que te digo. 


lunes, 1 de diciembre de 2025

"La importancia de llamarse Juan y tener barba...", primer microrrelato a concurso con reminiscencias de Oscar Wilde y planetarias.

Ilustración para “Barba Azul” | Gustave Dore
Barba azul, de Gustave Doré

La  importancia de llamarse Juan y tener barba…

 

La Pardo Bazán escribe tan bien que, seguramente,

será un hombre vestido de mujer”

 

Frase atribuida a B. Pérez Galdós

 

Lo sabemos Nuria. Sí, te lo prometimos hace tiempo, cuando ganó Sonsoles. Sí, este año era para ti, pero los estudios de mercado empezaron a configurar otro perfil, con barba y muy crítico, sin pelos en la lengua, libre para decir lo que todos pensamos y solo decimos a nuestro cuñado… Y ese perfil era Juan, no había duda. No te alteres. Intento hacértelo entender. Sé razonable. No, tu apellido suena genial (¿a quién no le gusta “Roca”, por favor, ni que sonara a panadera?). No Nuria, tú escribes bien, muy bien, la cámara te quiere… Mira, pásate por mi despacho la próxima vez, y ábreme tu corazón, como hizo Juan, y yo el mío… aunque las cosquillas que Juan me hizo con la barba en el ombligo no sé si tú vas a saber hacerlas, pero… una solución buscaremos, porque, como te he dicho, tú escribes muy bien y eso, aquí, es lo importante.