martes, 20 de enero de 2026

"Memoria de lluvias" es la niña bonita


"Lluvia en panadería de Paris", de Renargh


 MEMORIA DE LLUVIAS



                                         “Se oyen llover las gotas                                                como si cayeran sobre                                                   algo deshecho.”

                                  JUAN RULFO, Pedro Páramo.



 El cielo se encapota y mis manos sudan obedeciendo a una antigua profecía. No temo al trueno, sino al presagio que la tierra mojada anuncia, fiable como un ritual. Comprendí temprano que la lluvia es un antojo macabro del destino. La primera revelación fue un asfalto brillante: un frenazo inútil, un cuerpo anónimo suspendido en el aire, y luego un silencio más vasto que el aguacero. Yo tenía seis años y ya era culpable de recordar la visión.

 Tiempo después, paladeando un bizcocho de la panadera presencié bajo una cortina gris de lluvia, cómo el Rubio fue corneado mortalmente en el encierro del pueblo. 

 Y hace unos días, cuando las nubes se disolvieron sobre la acera, una mujer cayó; su corazón se detuvo al ritmo inaugural de las gotas.

 La lluvia no purifica: repite. Cada tarde plomiza es el mismo día. Por eso, cuando el sol abdica, tiemblo, sabiendo que el pasado vuelve. 

"La panadera del tiempo" nos vuelve a traer ínfulas literarias

El pan en la Edad Media
Panadería en la Edad Media



LA PANADERA DEL TIEMPO

 

Ahora esa inquietud, se ha convertido en costumbre.

 

Moby Dick, Herman Melville

 

 

Llamadme Isabel, soy la panadera del tiempo. 

 

He viajado durante siglos y he visto panaderías, que ni siquiera vosotros podéis imaginar, buscando la peladilla perfecta: ni muy ovalada, ni muy redonda; crujiente, pero no pedrosa; discreta, pero seductora. Entre todas, yo anhelo la peladilla blanca, inmaculada, albina, la que el códice panadero dice que nadie encontrará ni saboreará jamás. 

A pesar de mis afanes y empeños, sigue resistiéndoseme, esquivando mi deseo, que ya es obsesión y desquicie. Pero, aunque una pierna me vaya en ello, no cesaré en mi porfía, porque soy la panadera del tiempo.  

Llamadme Isabel, Isabel… ¡Isabeeeel!, ¡Espabilaaaa, que se queman las monas! Ya le dije a mi mujer que contratar una aprendiza a la que le gusta la lectura y escribir iba a ser nuestra ruina… ¡Maldita sea!  Vas a hundir esta panadería centenaria como si fuera un vulgar barco ballenero…

lunes, 19 de enero de 2026

El 13 es "Fiesta de cumpleaños" y es de rabiosa actualidad

 

"La fiesta del pan" de Joaquín Sorolla.


FIESTA DE CUMPLEAÑOS


                                                                                                                                      “Se acabó el pastel...”



_¡Ni que yo fuera “el hijo de la panadera”! ¿Repartih el pahtel y a mí no me toca nah! _exclamó Nicolasito_. Habeih venío a mi casa a selebrar y no me dejaih ni un trosito del pahtel…


_Él eh el invitado prinsipal, dise que se haga así...tú sabeh que te apresiamoh, Nico _dijo Delcy_. señalando al gordito rubicundo cuya carita se anaranjaba por momentos.


 _Tú y tu helmano Jolge ya no soih mih amigoh, ahorita ya solo quereih jugal con Donald, el Trampas…


_No te pongah así, _dijo Delcy, observando de soslayo al gordito_ ¡Ssshhh! Te va a oír y se enrabietará…


Donald, poniendo su acostumbrado morrito de pato, hizo un gesto de complicidad a Jorge, quien susurró a Nicolasito: Ehtah a tiempo de callalte, Donald eh muy abusón, si se enfada te va a metel una panaera que se te van a quitah lah ganah de volvel a hablal.

martes, 13 de enero de 2026

"Orden mundial" hace la docena


"Panadero soplando su cuerno" 



 Orden mundial 

“La lucidez es la herida más cercana al sol.”

EMIL CIORAN, Silogismos de la amargura.


Cinéreo Estro, el hijo de la panadera, habita en un error metafísico, está persuadido de que el mundo obedece a unos gestos mínimos: hurgar su fosa nasal derecha inclina el destino de Estados Unidos; insistir en la izquierda precipita a Rusia y así va el equilibrio mundial. En la tribu, hemos intentado de forma unánime disuadirlo con razones de peso, pero los argumentos son débiles cuando aparecen insondables razones personales. 

 Tanto que ahora ha añadido otra conjetura a su escalada insana: cada gas expulsado convoca a una bomba que destroza edificios de inocentes. La culpa tenebrosa lo ha vuelto asceta; rehúye fabadas, coles y todo alimento prolijo en sombras. 

 Pero en el banquete de Nochevieja, traicionado por la nostalgia, se atracó de altramuces y ha llorado la noche entera repitiendo entre singultos: “es el holocausto nuclear”.

 Desde entonces su poder acaso comience a declinar y será tiempo del reemplazo en la jefatura.

Pan y más pan en "Un microrrelato con mucha miga"


"Tienda de panadería en Paris"


 UN MICRORRELATO CON MUCHA MIGA


Pues sí, señora abogada, desde hace tiempo yo trabajo para ganarme el pan y mi marido se encarga de la casa. Al principio, la panera siempre estaba repleta de pan recién horneado en la panadería del barrio. Pero, últimamente, la excesiva abundancia de panecillos, empanadas, panetes, panetones y pan de molde era el pan de cada día. Me convertí en una verdadera paniega y agradecía las atenciones de mi pareja. Así seguiría, pensando que mi marido es un pedazo de pan, sino fuera porque un día fui a su panadería de referencia. Me quedé hecha migas al ver a la panadera: una mujer de toma pan y moja...Entonces entendí su panifilia. Regresé a casa muy enfadada, cogí la barra de pan duro que usamos para el pan rallado y le aticé en la cabeza. El maldito paniaguado me ha denunciado, pero no estoy dispuesta a que me den pan y me llamen tonta nunca más.


"Las buenas costumbres" se apunta al certamen

 

""La panadería", de Colin Maestro 


Las buenas costumbres 


Al igual que mi madre soy panadera y mantengo sus costumbres, por ejemplo, rezo al acostarme frente a la foto de la abuela, no como carne los lunes y he dejado el alcohol al cumplir los cincuenta. Con los años he incorporado otros hábitos que no sé si heredarán mis hijos. Ahora acudo al gimnasio, madrugo más, duermo menos y no escucho las noticias. Para ellos, cada día es diferente. Detestan las rutinas, dicen. Nunca rezan, no miran fotos familiares y jamás comen carne. Se sienten libres, pasajeros de un tiempo infinito que consumen mirando pantallas, ensimismados en su libre albedrío.

Es inevitable que se pierdan las buenas costumbres, me digo mientras amaso las hogazas de pan tierno cada madrugada, resignada a que ellos jamás me pregunten por el secreto de la levadura. Cuando me miran de soslayo embadurnada en harina, me hago la tonta y ya no discuto cuando me llaman vieja.

jueves, 8 de enero de 2026

"Por qué no como pan" es el noveno relato a concurso


"La panadería" de
 José Luis de Juan 

Por qué no como pan

 Desde que murió la panadera nadie ha vuelto a amasar pan.

—¿Cerró la panadería?

—Y se arruinó el molinero.

—¿Acaso no saben?

— Todos saben. Pasan horas y horas viendo vídeos.

—¿Entonces?

—No les queda tiempo para hacerlo.




lunes, 5 de enero de 2026

Nuevo microrrelato sobre un amor muy especial: " No puedo vivir sin ti"

 

"Perrito en panadería"
de Guido Borelli

NO PUEDO VIVIR SIN TI


Si me fueran a quitar tu amor, que alguien me dispare al corazón y que me quiten la vida. Puedo vivir sin aire, pero no puedo vivir sin ti. No puedo soportar que sea otra persona la que te haga feliz. Si eso me pasara algún día, prefiero morir. No sé quién inventó el amor. Aplausos para el que lo creó, porque ha sido una bendición tener tu compañía.

Desde que la panadera nos presentó he sido la persona más feliz de este mundo. Siempre dulce, fiel, cariñoso, pendiente de mí. Cuando llego a casa no hay nadie que me reciba mejor que tú, que agradezca más mi presencia y mis caricias. El tiempo pasa sin darnos cuenta cuando estamos juntos. Eres mi mejor confidente, el que mejor me comprendes, ahora y siempre. La felicidad eres tú, mi amor y mi vida. 

—¿Qué dices a todo esto, Toby?

—¡Guau! ¡Guau!

—¡Lo sabía! Lo nuestro fue un fle

chazo.

jueves, 1 de enero de 2026

"Atenuantes" es el séptimo e inaugura 2026

 

"La panadera" de
Reynaldo Tamayo Vargas 

ATENUANTES


Y ahora, ¿qué? Aquí estoy sola dándole vueltas a la cabeza. ¿Qué va a ser de mí? Ha sido todo tan rápido que no me hago a la idea. Y pensar que ayer recordábamos cuando fuimos a ver “El marido de la panadera” y nos dimos nuestro primer beso y nuestras manos se rozaron sin tocarse. El paseo por el bulevar imaginando nuestro futuro: un futuro de promesas dulces plagadas de listas con todo lo que íbamos a hacer cuando pudiéramos envejecer en tranquilidad y calma. El anhelo de una existencia juntos, para siempre. Hasta que la muerte nos separe.

Maldito conductor que te ha arrebatado la vida y me ha destrozado la mía. Encima con atenuantes por dar positivo en alcohol y drogas. Ni siquiera me ha dado tiempo de decirte que has sido lo mejor de mi vida. Aquí me quedo sola con treinta años y muchos sueños rotos. Y ahora, ¿qué?